Parte de quién es, no de lo que lleva puesto
Hay una pieza que termina siendo suya de verdad: la que se pone casi sin darse cuenta, la que la gente asocia con usted, la que si un día no la lleva, alguien nota. No es un complemento del día: es una forma de decir quién es sin tener que decirlo. Esa es la plata que vale la pena tener.